A PROPÓSITO DEL FESTIVAL DE TEATRO
"SANTANDER EN ESCENA"

En el pasado mes de Junio se presentó una versión más del Festival de Teatro "Santander en escena", evento que muestra una serie de producciones teatrales locales, nacionales e internacionales en nuestra ciudad desde el año 2005.

Nuestra agrupación Teatro UIS asistió a la mayoría de las obras teatrales presentadas y a algunos de los talleres y conversatorios planteados para esta versión del Festival, con el objetivo de ver el teatro que hacen otros colectivos en nuestra ciudad y en otras regiones y países. Por consiguiente, decidimos, como parte de nuestro proceso de formación, hacer una evaluación de las obras presentadas y de "Santander en Escena" desde su planteamiento como Festival para el departamento de Santander.  Con una clase de apreciación teatral previa, cada noche del evento, elaboramos un texto que da una mirada generalizada a las obras vistas durante el día, teniendo en cuenta aspectos como: el argumento, la actuación, la dirección, los elementos escénicos y la respuesta del público, la logística u organización del evento, entre otros.

Posteriormente, evaluamos el Festival en general, sin otra pretensión que la de realizar un ejercicio de apreciación, no solo desde el punto de vista de "hacedores" de teatro, sino desde la mirada de un público que ya había asistido al evento en años anteriores y por lo tanto, tenía unas expectativas trazadas de antemano.

A continuación se muestran las conclusiones a las que llegamos en nuestro ejercicio de apreciación:

1.    Encontramos positiva la existencia de un Festival que haga presente el teatro en nuestra ciudad y en algunos municipios de Santander, en tanto en nuestro medio escasea la oferta teatral. Sin embargo, consideramos que un festival  en una ciudad como la nuestra, de poco teatro, debería ofrecer una muestra diversificada en cuanto a formas y géneros teatrales. Parece que Santander en Escena solamente contempla una línea enfocada al teatro experimental y a la Creación Colectiva, generando obras de un mismo corte en cada presentación. Ese tipo de teatro no es el único existente ni válido en nuestra región, ni mucho menos en otros países, ni tampoco hace más "profesionales" a unos que a otros, pues no es en la tendencia teatral en donde se halla el carácter profesional de una agrupación.

2.    Creemos que al público le gustaría ver otras formas de hacer teatro de  otras agrupaciones, pues los grupos seleccionados siempre son los mismos, incluso hay obras que se han repetido en el programa de una versión a otra. El Festival ganaría más como evento de tipo cultural y formativo si trae otras agrupaciones con productos artísticos que no se conocen en la región y no al grupo de amigos del evento. Es claro que asistiendo a las obras de una misma tendencia, siempre encontramos a un mismo público, un grupo selecto de personas que es predecible. Tal vez, otra oferta diversificada en la programación traería más gente del común a los espectáculos, que precisamente son los que nunca ven teatro en nuestro medio; efecto que sí logran los espectáculos infantiles que presentan, en donde se ven rostros nuevos de familias que asisten a teatro.

3.    En el repertorio presentado se destacan agrupaciones que reflejan su profesionalismo y organización en la puesta en escena. Algunas mostraron buenos diseños escenográficos y un uso creativo de los objetos en la escena para enriquecer la actuación y generar ideas claras. No fue ese el caso de otras agrupaciones que, por el contrario, mostraron puestas en escena poco elaboradas tanto en plano actoral, como en el escenográfico, y cuyo texto parecía ser producto de la improvisación dentro de la misma función. Sin embargo, no hubo un conversatorio o diálogo que instruyera al público sobre lo que se está viendo.

4.    En lo concerniente a la formación de público, es necesario pensar en nuestra región: un medio en donde gran parte de la población no ha asistido a su primera obra de teatro. De acuerdo con esta premisa se hace imprescindible contar con programas de mano que le hablen al público de lo que va a ver, a qué género pertenece, cómo se realizó, cuánto dura; en síntesis, una guía que oriente al espectador, pues no siempre será el erudito quien entre a la sala de teatro. De igual modo, consideramos que la puntualidad al iniciar las presentaciones es fundamental en la construcción de público para teatro. Es importante que la gente no sienta que pierde su tiempo cuando asiste a una obra y en este caso, la espera del público fue una constante.

5.    Teniendo en cuenta nuestra premisa sobre la asistencia de la región santandereana a las salas de teatro, creemos que el Festival debe tener una mayor difusión. Sería grato ver salas llenas, no del público erudito de siempre, sino de personas que no han tenido su primer encuentro con nuestro arte.

6.    Es necesario tener en cuenta que el teatro es un arte superior que no debe permanecer al servicio de la política, ni la religión, ni de ideas sectarias. Esto no quiere decir que las obras no deban mostrar al público posiciones ideológicas o lecturas de la realidad. Precisamente es la puesta en escena la que revela tales ideologías y no los discursos politiqueros o las arengas en la sala. Frente a situaciones como estas, un espectador del común se siente desconcertado, según algunas percepciones que tuvimos.

7.    Es interesante que se incluyan en la programación eventos académicos como talleres y conversatorios, pues desde este aspecto debe afianzarse el carácter formativo del Festival y nos parecen sumamente enriquecedores los festivales en donde no solo se miran y se adulan unos grupos a otros, sino en donde se puede conversar, discutir y aprender. No obstante, fue otro aspecto en el que faltó mayor difusión, en el caso particular de los conversatorios.